NUESTRA DEPENDENCIA EN DIOS Por Adriana Patricia

“Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está delante del Jordán; y beberás del arroyo, y yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer” 1ª Reyes 17: 3 – 4 Desde hace un tiempo he estado meditando acerca de la vida de Elías, el Señor ha estado regalándome maravillosas lecciones a través de la vida de este hombre. Y una de esas enseñanzas ha sido acerca de la dependencia en Dios. Dios realmente ha estado probándome en la dependencia a Él. A través de los años y en diferentes circunstancias, el Señor me ha estado llevando a depender cada vez más de Él y de su soberana voluntad. No ha sido fácil y no es fácil. Depender, requiere morir a todos nuestros intentos por hacer las cosas a nuestra manera y en nuestras fuerzas. Porque el hombre natural quiere encontrar la fuerza siempre en sí mismo, en independencia de Dios, como lo hizo Adán. El ser humano alardea y su ego crece cuando consigue las cosas bajo sus capacidades y su propio esfuerzo...