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CUANDO EL PASADO SUFRE DE INSOMNIO

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Haz clic acá para escuchar la versión en audio Hay una necesidad casi obsesiva en regresar una y otra vez al ayer. ¿Por qué? ¿Por qué no dejar que el pasado duerma tranquilo? ¿Qué necesidad de despertarlo? ¿O es que sufre de insomnio? Dicen que “recordar es vivir”, entonces si es así, ¿por qué el Señor nos insta a seguir adelante? ¿Por qué nos dice que avancemos? El reloj nunca se detiene, nunca retrocede, sigue su camino hacia adelante. No, amados hermanos, no lo he logrado, pero me concentro únicamente en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante, y así avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús. Filipenses 3: 13 - 14 Y mi respuesta a todas estas preguntas es: Porque así es nuestra naturaleza. Rememoramos el pasado una y otra vez, escarbando en él para ver qué encontramos; levantamos las piedras, creyendo que quizás hallaremos algo nuevo. Supongo que tal vez, después de que Adá...

POR AMOR O POR TEMOR

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[Haz clic aquí para escuchar la versión en audio] En esa clase de amor no hay temor, porque el amor perfecto expulsa todo temor. Si tenemos miedo es por temor al castigo, y esto muestra que no hemos experimentado plenamente el perfecto amor de Dios. 1 Juan 4: 18 NTV ¿Te acuerdas que cuando éramos niños nos amenazaban con el coco para que nos portáramos bien? Nuestros padres lo hicieron con buenas razones, pero no fue lo correcto.  Los niños que son motivados por el miedo de adolescentes son rebeldes. De la misma manera, la religión es experta en llenar de miedo a las personas. Se sacan los versículos fuera de su contexto para amenazarlas. El miedo trae manipulación y Jesús nunca quiso que nuestra relación con Él y con su Padre fuera de esta manera. Si haces esto o aquello te vas al infierno, pero si haces esto o lo otro te vas al cielo. Si das esta cantidad de dinero serás próspero o próspera y si no lo haces caerás en la pobreza. Y así, por años, hemos basado nuestra relación con ...

REFORZANDO EL ABUSO ESPIRITUAL

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  Haz clic aquí para escuchar la versión en audio. No fue fácil escribir esta entrada de blog, pero soy consciente de la necesidad de decir la verdad y también soy consiente de que a la gente no siempre le gusta conocer la verdad. A veces somos como los niños cuando se tapan sus oídos y gritan: “No oigo nada, soy de palo, tengo orejas de pescado”. La realidad abre la puerta abruptamente y preferimos hacernos los locos. No queremos ver, porque la verdad duele, así que vemos lo que nos conviene. Como la fábula de la mentira y la verdad . La mentira se viste de verdad y todos danzamos con ella. ¿No es lo que vemos en esta tierra? La gente está ciega, mezclan las cosas de Dios con las cosas de este mundo, sus entendimientos están entenebrecidos. Y lo más triste, es que muchos están cerca de Dios y, sin embargo, están ciegos a la realidad. Como cuando Lázaro resucitó, él tenía la vida, pero sus ojos seguían vendados. Necesitamos que el Padre abra nuestros ojos, no importa cuánto llevemo...

UN CORAZÓN EN REPOSO

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[Versión en audio acá o en spotify ] ¿Te has sentado con Dios en las cenizas de tus planes o anhelos? ¿Has dejado que Él te encuentre en medio de esos pedazos rotos de tus sueños? Yo lo he hecho muchas veces, he tenido que dejar a sus pies aquello que pensaba que era lo mejor para mí y aceptar lo que Él había preparado para mi vida. Como sucedió en la vida de Moisés. Moisés se despertó esa mañana como siempre, tomó su café y se fue a sus labores. Llevaba cuarenta años apacentando las ovejas de su suegro, cuando tuvo que huir por matar a un capataz egipcio. Y estando en su rutinaria labor, se encontró con Dios en un zarzal que ardía en fuego y no se consumía. Le pareció extraño aquel suceso y se acercó. Se tuvo que quitar las sandalias de sus pies, porque estaba pisando un terreno sagrado, y escuchó a Aquel que le hablaba desde esa zarza ardiente. Y, en ese momento, las reglas del juego cambiaron para él. Como escribió Mark Buchanan: El lapso entre la vida tal como las deseamos y la vi...