LA GRACIA DE DIOS ME SOSTIENE Por Adriana Patricia


Hace poco me enteré que mi escritora favorita falleció a causa de un cáncer, la señora Bárbara Johnson, una mujer maravillosa con una historia de vida llena de la Gracia del Señor, sostenida por Su amor bajo circunstancias difíciles. Ella vio la Gracia del Señor en medio de las tragedias  devastadoras que quebraron su corazón en mil pedazos. Conoció el dolor y la agonía personalmente, pero también el consuelo del Señor en medio de todo. 

Su esposo casi queda paralítico, con graves problemas cerebrales, tuvo que lidiarlo por un buen tiempo hasta que el Señor obró en él, luego uno de sus hijos muere en la guerra del Vietnam, al año siguiente su otro hijo muere en una carretera por culpa de un conductor ebrio, al poco tiempo se entera que su hijo menor era homosexual; este hijo duró once años viviendo una vida desordenada, lejos de sus padres y se cambió su nombre para no tener nada que ver con ellos, por la misericordia del Señor y después de mucho trato de Dios con ella y con él, este hijo regresó al Señor y Dios lo limpió completamente de todo esto; ella fue diagnosticada con diabetes y sus últimos años con un linfoma del sistema nervioso central, ¡vaya que ella sabía muy bien acerca de la escuela del dolor!. La risa fue el medio utilizado por Dios para traer refrigerio a su vida en medio de tanto dolor, por eso sus libros maravillosos tienen tanta dosis de humor.  A lo largo de su vida ayudó a muchos a lidiar con sus tragedias. 

¿Cómo lidiar con tantas cosas al mismo tiempo cuando el corazón está roto y sus pedazos esparcidos por todos lados? 

Leí en algún lado una frase que dice que "Dios pone Sus palabras en el corazón, para que cuando este se rompa, ellas caigan dentro de uno", porque solo la fe en Jesucristo puede darnos la fuerza para seguir adelante a pesar de las tragedias de la vida. 

La vida nunca será fácil y menos cuando caminamos el camino de la cruz, el Señor no nos prometió rosas, nos prometió espinas, pero más allá de ellas nos prometió Su gracia infinita para sostenernos en medio de la aflicción, del dolor, de la pérdida, de las tragedias inevitables de la vida que golpean como un huracán a nuestro corazón. 

"Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque (mi) potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré de mis flaquezas, para que habite en mí la potencia de Cristo" 2 Corintios 12: 9

Algo que aprendemos en las Escrituras en Juan 11 es que el Señor amaba a Lázaro, a María y Marta de Betania en medio de su tragedia, eran sus amigos y Juan lo aclara muy bien, porque a pesar de todo, a pesar de la muerte, del dolor, de la escasez, Dios nos ama profundamente. No obstante, Cristo dijo "Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mí" Mateo 11:6 y lo dijo en el contexto cuando Juan el Bautista estaba en la cárcel y listo para ser decapitado. Él nos ama y Su gracia nos sostiene a pesar de todo lo que nos sucede y que es permitido por Él, para Sus propósitos. 

Si Jesús está en nuestro corazón y Él ha hecho su hogar en nuestras vidas, vendrán las crisis, vendrá el sufrimiento, los tiempos difíciles y la muerte inevitablemente. Pero para Sus hijos, Sus propósitos con todo esto son diferentes, Su propósito es cincelarnos para formarnos a Su imagen. El conocimiento mental de Dios no trasforma, pero el sufrimiento sí lo hace, cuando dejamos al Señor actuar en las circunstancias y enseñarnos a través de ellas,  el sufrimiento también hace que nos aferremos más a Cristo y conozcamos la grandeza de Su gracia y Su poder en nuestras vidas. Después de toda crisis hay trasformación, hay resurrección.

El dolor no es para siempre, es un camino, en un sendero pero no es el final de la historia, el dolor se irá algún día, pero las promesas de Dios son para siempre, la gracia de Dios es inagotable y está ahí para nosotros. 

Si hubo alguien que sufrió una tras otra tragedia fue el profeta Jeremías, él sabía muy bien lo que significaba este camino, sin embargo, en medio de todo este dolor dijo: "me sedujiste y me venciste" Jeremías 20:7, él sabía que la gracia de Dios estaba con él, el Señor le había vencido, había matado todo de él, toda su vida natural estaba muerta y solo podía ver la gracia y la vida del Señor. Y el Señor lo consoló diciéndole: "mis planes son de paz y de bienestar" Jeremías 29:11, porque Dios nos ama y todo obra para nuestro bien, así no entendamos los misteriosos caminos del Señor. 

No hay triunfo en Cristo sin crisis, no hay colinas sin valles, no hay perla sin la herida de la ostra, por eso las puertas de la Gran Jerusalén son de perlas, porque Sus hijos han sido heridos en su peregrinar por esta tierra, han sido afligidos  en el camino para llegar a ser Sus vencedores y llevar la marca de Cristo en sus vidas (Ver Apocalipsis 21:21).  

Si Cristo es la Roca Firme de nuestra vida podemos pasar por las tormentas, podemos permanecer firmes mientras el huracán arrasa con todo, podemos caminar por el fuego cuando la Gracia de Cristo nos sostiene, el horno podrá ser calentado siete veces, pero el Señor está en medio del horno, se está formando Cristo en nosotros, como se forman las piedras preciosas en el fondo de la tierra, por eso los fundamentos del Muro de la Ciudad descritos en Apocalipsis 21 son de estas piedras preciosas, porque las piedras se forman en el fuego al interior de la tierra.  A través de todo esto estamos siendo llevados a la Estatura de la Plenitud de Cristo. 

A veces el Señor nos librará de los problemas, pero a veces no lo hará, porque lo que hará es librarnos de nosotros mismos a través de estas pruebas, nos pulirá y perfeccionará. 

La resurrección está del otro lado, la vida está del otro lado, así nuestro cuerpo hieda y esté envuelto en lienzos como Lázaro, el amigo de Jesús, la voz del Señor nos dice - ven fuera, ven a mi presencia, ven a mi vida de resurrección - y podemos permanecer firmes y soportar con paciencia la carrera de la fe. 

Los que son guiados por Su Espíritu son aquellos que a pesar de todas las tragedias, los quebrantos, las dificultades, las aflicciones, el dolor intenso, permanecen firmes en la roca que es Cristo. 

Dios está en el trono, Él está al mando de nuestra vida y de todas las circunstancias, estaremos firmes en  el Señor así la marea esté alta o el fuego sea calentado mucho más, como les pasó a estos tres jóvenes hebreos, ellos salieron ilesos y con la marca de Dios en sus vidas, el rey  Nabucodonosor vio cuatro varones, porque el cuarto era nuestro Señor Jesucristo (Ver Daniel 3). 

Dios se tarda, se toma su tiempo, no llena nuestras expectativas y no hace lo que nosotros queremos, pero siempre Sus planes serán para bien, nunca para mal, siempre serán para alcanzar el propósito de Él en nuestra vida y Su propósito siempre es la satisfacción de Su corazón.

Jesús seca nuestras lágrimas porque sabe llorar, Él lloró frente a la tumba de Lázaro, lloró por Jerusalén y lloró en el huerto de Getsemaní. Fueron las lágrimas perfectas de un Hombre perfecto. 

Jesús actuó cuando María de Betania cayó a los pies de Cristo, diciéndole "si hubieras estado aquí mi hermano no habría muerto", no actuó frente al reclamo de Marta, porque Él actúa cuando nos postramos a Sus pies y lloramos ante Él y declaramos que solo Su gracia nos sostiene, cuando le decimos con el corazón que no podemos más, que lo necesitamos, ahí es cuando Jesús se hinca y nos da Su mano para sostenernos, sus brazos para consolarnos.

Cuando estamos al borde de la tragedia, la fe se va en picada frente al abismo, las promesas y las palabras del Señor  se evaporan cuando vemos el sepulcro y la muerte, en esos momentos, solo nos resta decir: "Tú eres Cristo, eres Dios, aunque no entienda nada" 

El vaso de alabastro que María de Betania derramó, fue roto completamente, no podía volver a cerrarse y cuando fue roto, el aroma llenó toda la casa, este es un principio esencial es nuestra vida cristiana, cuando se quebranta nuestra vida totalmente, es cuando exhalamos el aroma de Cristo, cuando nuestra vida es puesta en total  quebrantamiento, los demás podrán tocar a Cristo en nosotros, antes no, seremos solo un cúmulo de doctrina y de religión vacía. 

Nuestro Cristo no puede estar deformado en nuestras vidas, como lo estaba en los Gálatas cuando Pablo les dijo: “Hijitos míos, que vuelvo otra vez a estar de parto de vosotros, hasta que Cristo sea formado en vosotros” Gálatas 4:19. Ellos no estaban captando lo que el Señor quería hacer en ellos, por eso estaba Pablo otra vez de parto por ellos y les llamó tiernamente "Hijitos". Solo a través del sendero de la aflicción, del quebrantamiento podemos conocer las profundidades de Dios, Cristo será formado en nosotros. 

El Señor Jesucristo lo es todo para nosotros, no existe nada más, el Padre nos dio a Cristo y esto no lo estaban entendiendo los Gálatas, Cristo debe estar definido en nosotros para no caer presa de ningún engaño religioso y para soportarlo todo, para soportar lo que venga, solo en la Roca Firme podemos estar, este es el objetivo de Dios Padre y el trabajo de Su Espíritu en nosotros, hasta que Cristo esté formado en nuestro corazón, el Padre estará satisfecho. 

La Gloria de Dios fue manifestada aquel día en aquel horno de fuego, porque es en nuestra tribulación que podremos ver la gloria de Dios manifestada, podremos ser sostenidos por la Gracia de Cristo y en esa Roca firmes estar. 

Voy a compartir un extracto del libro de Barbara Jhonson, "Guarda tus tristezas en una caja grande, siéntate encima y ríe":

La gracia de Dios pinta el arco iris

¿Alguna vez has reflexionado acerca de cómo el arco iris es un perfecto cuadro de la gracia de Dios? Las tormentas de la vida pueden abofetearnos, desgarrando nuestros planes e inundándonos con múltiples problemas, muchos de los cuales los creamos nosotros mismos. Pero la gracia es la promesa de Dios de que no seremos destruidos, así como el arco iris fue su promesa de que nunca más enviaría un diluvio para destruir la tierra. 

La siguiente poesía pone esta promesa en la perspectiva adecuada:

En la vida diaria
caen gotas de lluvia,
en la travesía de la vida
a menudo hay dolor.

Pero amigo mío,
no debemos temer,
pues el amoroso Salvador
siempre cerca está.

Nos da la gracia para soportar
los problemas que suceden.
Incluso en ese día
que llueve sin cesar.

A veces cuando la lluvia de la vida
le llega a cada cual,
sentimos por un momento
que no puede verse el sol.

Pero Dios te hace una promesa,
levanta la vista y ve,
el amor que él nos da
a mí y a ti también.

Pues amigo mío,
un arco iris aparecerá
y las nubes de tormenta 
de la vida pasarán. 

Donna Larkin. 

Su promesa es que Él enjugará toda lágrima al final y ya no habrá más dolor, y sus palabras son fieles y verdaderas. 

"Y limpiará toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas son pasadas" Apocalipsis 21:4

"Le dice Jesús: YO SOY la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá" Juan 11: 25

¿CREES ESTO QUERIDO LECTOR? 

Les dejo esta bella canción de Alejandro Alonso, que particularmente es mi preferida, la Roca Firme, espero que la escuchen y se eleven en adoración a Él proclamando que Él es nuestra Roca y que solo Su gracia nos sostiene.

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