Entradas

Mostrando entradas de 2025

DANZANDO EN LA TORMENTA

Imagen
Las tormentas me persiguen y siempre me toman desprevenida. Un día me sorprendió en medio del mar. Ese pequeño barco se agitaba salvajemente, parecía que se iba a partir. Todos los que íbamos ahí parecíamos pollitos mojados, mientras el guía nos decía, con una gran sonrisa, que nos levantáramos para ver la belleza de la isla de San Andrés. Yo me puse en pie, titiritando de frío, pero lo único que vi fue la lluvia y los fuertes vientos que levantaban las olas y los truenos que resplandecían a lo lejos. Fue un gran susto. Y el año pasado, mientras esperaba mi transporte, comenzaron a caer unas pocas gotas y, de un momento a otro, la lluvia se acrecentó, con granizo y un frío intenso. Los árboles comenzaron a moverse, de tal manera, que pensé que se iban a caer. Y en menos de nada, la lluvia se fue, el viento se calmó, los árboles se aquietaron y todo se quedó en silencio. Así son las tormentas de la vida, llegan de repente, te mojan, te despeinan, sientes un frío aterrador, mientras escu...
Imagen
En el 2016, comencé a escribir artículos en este blog llamado: “En la escuela del Espíritu”. Fue todo un aprendizaje y el comienzo de una gran aventura como bloguera. En el 2020 inauguré mi página web en la plataforma Wix. Y seguí escribiendo artículos en el blog de esa página web, al que titulé: “Escuchando su voz”. En el año 2023 hice un curso de escritura y mi profesora nos dio la tarea de escribir diversas epístolas. Y me conecté con esto, me encantó. Entonces me comencé a dar cuenta de que la gente dejó de leer los blogs y se comenzaron a desinteresar, pues las redes desplazaron a los blogs y estos se volvieron obsoletos. Comenzó el boom del contenido netamente visual, el doomscrolling (el hábito de consumir noticias negativas en línea de forma compulsiva) y los ads (publicaciones pagadas que las empresas realizan en la red social Instagram para promocionar sus productos y servicios) no solicitados cada tres posteos. La información se volvió efímera y superflua. Nadie quiere leer...

LAS BATALLAS DEL CORAZÓN

Imagen
  ¿Quién no ha tenido batallas en su corazón? Todos. Y es en esos momentos que podemos encontrar en el Señor la fuerza para seguir adelante, podemos hallar su soberanía en cada circunstancia y su amor inigualable. Las Batallas del corazón es mi nuevo libro y saldrá en el mes de noviembre. Dios lo fue formando en mí durante un buen tiempo y comencé a estudiar estas bellas mujeres bíblicas (Abigaíl, Lea, Betsabé, Ana, Tamar, Sara, Tamar la de Judá, Noemí, Agar y la hija de Jefté). Fue un descubrimiento asombroso ver el modo como Dios obró en cada una de ellas de una manera profunda. Sus historias, unas más desgarradoras que otras, impactaron mi vida. Cada una de estas mujeres libró una batalla en su vida con sus circunstancias y con las personas que las rodeaban, pero de todas esas angustias fueron libradas y llevadas más allá, llegaron a encontrar al Señor y a su fidelidad eterna, se cobijaron bajo el abrigo de sus alas. Fueron reivindicadas, restauradas, redimidas, sanadas, liberad...

AMOR DESBORDADO

Imagen
  Cuando comencé a escribir Amor Desbordado, no tenía claro el nombre del libro, ni sabía el curso que iba a tomar, sabía el tema, pero lo demás no. Así que, descansé en el Señor hasta que Él me guiara en todo y así lo hizo; y en la cuarentena por el Covid me dediqué a escribirlo. La carátula es hermosa y su diagramación interior es sencilla y fresca, gracias a Brenda Bustacara y Martha Jaramillo. Escribí este libro porque veía la necesidad de comprender el amor de Dios de una manera más profunda; la gente a veces se pregunta dónde está el amor de Dios cuando suceden cosas difíciles, cuando ven tanta maldad y cuando experimentan tragedias en sus vidas. Este libro podía llenar estas preguntas. Yo he experimentado el amor de Dios en mi vida de una manera vívida, y de alguna manera quería trasmitir aquello que he conocido con el paso de los años. Sin embargo, no es un libro acerca de mí, no tiene testimonios personales, ni anécdotas vividas. El Señor decidió que me centrara en unos pe...