LIBRADOS POR NUESTRA ADVERSIDAD Por Adriana Patricia



Cajicá - Cundinamarca

“Si tu ley no hubiera sido mi delicia, entonces habría perecido en mi tiempo de angustia” Salmo 119:92 (Versión AMP).

Fue la afirmación de un hombre conforme al corazón de Dios, pero enormemente afligido en muchos momentos de su vida; por eso en algunos salmos David decía: “Levántate oh Señor, respóndeme, no escondas tu rostro de mí”; en otros exclamaba: “acuérdate oh Señor de tu siervo que no hay quién salve”; en otros oraba desgarrado: “ven a mi socorro oh Señor en el día de mi angustia”. Y así David clamaba en muchos Salmos para que el Señor apareciera y lo ayudara. 

David fue el dulce cantor de Israel, pero fue a través de sus adversidades y de las aflicciones de su alma que este hombre llegó a ser ese dulce cantor y llegó a tener un corazón conforme al corazón de Dios.  

El Señor sabe cómo llamar nuestra atención, Dios sabe cómo hacer para que Su voz sea escuchada,  para hacernos ver a Cristo en una nueva revelación y en mayor profundidad.

Cuando llega la aflicción a nuestra vida, llámese como se llame, solo a través de la Vida de Cristo es posible hallar el consuelo, el descanso y el sentido para lo ocurrido. 

Una vez escuché una frase que decía: "Dios pone Sus palabras en tu corazón, para que cuando este se rompa, ellas caigan dentro de ti" y cuando la escuché, este versículo del Salmo 119 llegó a mi corazón, porque es en medio de estas tragedias que la Palabra de Dios llega a nosotros como agua en el desierto y vemos al Señor de una forma que no habríamos podido verlo si no fuera por estas adversidades que llegan a nuestras vidas.  

Escribió mi amigo Michael recientemente en su blog: 

"Él libra a los afligidos por su aflicción y abre su oído por la adversidad". (Job 36:15, ESV2011) 



¡Qué interesante verdad! Podríamos pensar que somos liberados de la aflicción por Él, lo que nos impide ser afligidos, pero no...Es en nuestras aflicciones que somos sanados. Todos conocemos ese versículo, "Por Su llaga estamos curados", pero ¿alguna vez has considerado que es Dios quien nos pone esas franjas del látigo? Leer hebreo cap. 12 de nuevo. Nuestro Padre "reprende y castiga a los que son Suyos y azota a los que son Sus hijos". Entonces, ve que Él nos libra de la aflicción por nuestra aflicción... somos curados por Sus heridas. 



Luego está esto de que Dios quiere que lo escuchemos. Dios afina nuestra audición poniéndonos a través de pruebas y adversidades. Cuando todo va por nuestro propio camino y nos sentimos cómodos, nuestros pensamientos están más a menudo ocupados con los placeres de este mundo, pero Dios quiere que permanezcamos con Él en lugares celestiales EN Cristo Jesús. Cuanto más sufrimos la adversidad, más nos damos cuenta de cuán vacía es esta vida y más buscamos aquello que NO SE PUEDE sacudir. En resumen, la adversidad abre nuestros oídos espirituales. 

El Señor permite nuestras aflicciones para conocer la realidad de nuestro corazón. A través del dolor el Señor podemos ver claramente nuestra naturaleza y llegamos a odiar realmente nuestra vida en Adán. Más que sanarnos él se quiere revelar a Sí mismo.

Dijo también Austin Sparks: 

"(...) El Señor se ha comprometido con nosotros, si somos sus hijos verdaderamente nacidos de nuevo. Él nos ha prometido que cada día y cada hora sabremos que Él está allí en nuestros corazones; pero Él nos ha dicho: "Estoy contigo ... nunca te dejaré ni te desampararé". Él nos apoyará espiritualmente desde arriba, si vivimos sobre esa base. Conoceremos el apoyo divino si reconocemos que el hombre no vive solo de pan, sino que vive del Señor  y su vida es la voluntad de Dios. A través de la prueba, la presión, la adversidad, el sufrimiento y la tristeza, el enemigo siempre está presionando con sugerencias de que usted no está en la voluntad del Señor, que debe haberse equivocado en alguna parte, que el Señor no está con usted. Le dice que se mire a sí mismo, a su propio estado, a la desgracia, a la debilidad, al hambre o a la sed, y dice que esto no puede significar que el Señor está con usted. A través de todo esto conoceremos el apoyo divino. El enemigo siempre está tratando de hacer que la mente acepte una duda en cuanto a la fidelidad de Dios y una vez que obtiene esa duda, ya habrá terminado. Pero el gran problema es que la iglesia, todos los miembros de Cristo, han sido llevados a un lugar donde Dios está comprometido, está apoyando, se revela y muestra su supremacía a través de ese instrumento. Satanás está en contra de eso y esa es la razón de todas estas sugerencias, insinuaciones y tentaciones. Satanás está en contra de la revelación de Dios y la manifestación de su supremacía a través de Su pueblo (...)".

Su fidelidad se extiende más allá de los cielos y a pesar de todo, tenemos que saber que Dios nos ama, aunque en el momento no nos parezca que es así. Recordemos las bellas palabras de nuestro Señor Jesús antes de ascender a la diestra de Su Padre: 

"... y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del siglo. Amén". Mateo 28:20

"Señor ayúdanos a verte en medio de nuestra adversidad, que tu ley sea nuestra delicia, que te encontremos a ti y nos apeguemos a tu presencia en medio de nuestras pruebas y aflicciones". Amén.

Su hermana en Cristo,

Adriana Patricia. 

Comentarios

Entradas populares